viernes, 23 de septiembre de 2011



Tenías razón... nadie se levanta por la mañana queriendo a alguien y deja de quererle a la hora de la siesta. Nadie. Yo no te dejé de querer después de esos 18 minutos que estuviste sumergido... te quise cada segundo y cada metro que bajabas y cada bocanada de aire que diste yo te quería.

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