
A veces cuando algo sucede, pensamos que no debería haber ocurrido así. Por eso sentimos, cuando sufrimos cualquier derrota, que todo ha terminado. Y no es verdad. Ése es el principio siempre. Porque la grandeza se alcanza, no cuando todo va bien, sino cuando la vida te pone a prueba, cuando tienes un gran tropiezo, cuando te decepcionan, porque solamente estando en lo más profundo del valle, puede saberse lo magnífico que es estar en la cima de una montaña.